miércoles, 13 de julio de 2011

Tokio Blues (Norwegian Wood)

         Mi primer contacto con la obra de Haruki Murakami fue el libro que da nombre a esta película. Hoy, varios libros suyos después, pese a que todavía no me he leído todos, aunque estoy en ello, puedo decir que es mi escritor favorito.

Me gusta mucho su forma de escribir, sencilla, pero llena de matices, el japonés, no se como ni porqué siempre encuentra ese punto que hace que sus libros se conviertan en una experiencia única para el lector, ese punto en el que lo cotidiano adquiere otra dimensión, sus libros enganchan de una manera increíble.


Pero aunque existan los típicos prejuicios por llevar al cine novelas de éxito, esta película dirigida por Tran Anh Hung (Cyclo, El olor de la papaya verde) consigue un buen resultado, eso sí, siempre que no se compare con el libro. La historia narra la vida de Watanabe un estudiante japonés que se encuentra en el Tokyo de los años 60 en el que dos mujeres Naoko y Midori por decirlo de alguna manera "le traen de cabeza" (tampoco es plan de desvelar la trama) leánse el libro, que está muy bien.

Aunque quizás la elección del casting no haya sido la mejor, tan sólo Rinko Kikuchi (Babel) en su papel de Naoko logra captar la esencia de su personaje, mientras Midori (Kiko Mizuhara) no lo hace del todo mal, pero el protagonista, Watanabe (Kenichi Matsuyama) no hay por donde cogerle, se pasa toda la película con la misma cara, no me convence nada.

Una de las cosas que se echa de menos en esta película es que los personajes de Midori y Nagasawa están muy mal aprovechados, podían haber dado más juego. Pero si hay algo que me gusta de la película son sus silencios, sobre todo mientras Naoko y Watanabe pasean, en los que solo existen los sonidos de la naturaleza, esa que describe tan bien Murakami en la novela, con algunos momentos que ha trasladado bastante bien del libro a la pantalla el director vietnamita. Impagable el travelling que realiza el director cuando Naoko y Watanabe caminan por los alrededores del sanatorio mental, de lejos lo mejor de la película.



Uno de los grandes aciertos de este film es que cuenta con la colaboración de Lee Ping Bing, director de fotografía de algunas de las películas de Wong Kar Wai, que añade una paleta de colores haciendo que la película sea un deleite visual. Esa luz o falta de la misma, siempre es increíble y realmente bella.

Algunas de las críticas que ha recibido la película vienen por la música, el libro tiene multitud de referencias a temas jazz de los 60, pero se ha optado por una banda sonora (bastante recomendable) compuesta por Jonny Greenwood (Radiohead) y tres temas de Can: "Mary, Mary, So Contrary", "Bring Me Coffee Or Tea" y "Don’t Turn The Light On, Leave Me Alone". De hecho he visto carteles en periódicos promocionando esta película, en la que aparecía casi más grande que el título la siguiente leyenda: "Banda sonora compuesta por miembro de Radiohead". ¡Mother of God!.

En definitiva, si te has leído el libro y esperas una versión fidedigna, mejor que gastes el dinero en otra cosa, pero si no lo has leído seguramente te guste, porque como película posee mucha belleza estética, aunque a veces parezca realmente cursi, pero repito, si separas película de libro (no es fácil), pues oye, tampoco está tan mal.

Lo mejor: Su estética y la escena del sanatorio mental.

Lo peor: Algunos personajes están poco aprovechados.

3 comentarios:

Mary dijo...

Y tampoco eres el primero que me recomienda leer a Murakami, yo, que soy lectora compulsiva, y que en la lectura soy como en la música, muy reacia a las modas y a los autores que copan los estantes de "lo más vendido".. Pero tendré que hacer caso a los sabios y leer algo de este hombre, no sea que me esté perdiendo algo muy bueno por cabezota.

Dudupeich dijo...

Para mi este no es su mejor libro, me gustan más "Sputnick, mi amor" o "Al sur de la frontera, al este del sol" por poner algún ejemplo.

La verdad es que sí, Murakami es un superventas en toda regla, pero a pesar de eso sus novelas me gustan muchísimo, encima no se llevó el Nobel por poco el año pasado.

No se que tiene este señor que te lees un libro suyo y quieres más y más, será que hay mucha música, muchos devaneos amorosos y mucha carga sexual (eso siempre es efectivo) en sus libros.
Para iniciarte en la obra de este hombre te recomiendo que te leas uno de los dos que he citado antes o el propio "Tokio Blues (Norwegian Wood)".

Mary dijo...

Gracias por las recomendaciones, Dudu. Prometido que me leeré algo suyo, me has puesto los dientes muy, muy largos.